[Nuevamente, cualquier semejanza con la realidad es pura coincidencia]
1) Padezca insomnio.
2) Adopte la costumbre de escuchar el programa de Dolina en Radio 10, y luego dejar encendida la radio en ese dial hasta altas horas de la madrugada, mientras su mente trabaja con una lucidez cien veces mayor a la que posee normalmente en un mediodía cualquiera.
3) Ante la baja calidad de la programación y de los profesionales de la radio, indígnese. Formule en su cabeza diez mil formas de objetar y aleccionar a quienes realizan el programa que está escuchando. En la cima de su indignación, envíe el siguiente mensaje de texto: "El programa es muy aburrido, ¡digan algo interesante! ¿Julio Lagos es tonto o se hace?".
4) Ríase. Ríase de lo que acabó de hacer durante los siguientes veinte minutos. Como un demente ríase, solo, a carcajadas, en la cama.
5) Al día siguiente, olvídese de lo que hizo la noche anterior. No se lo cuente a nadie, páselo completamente por alto.
6) Cerca de las ocho de la noche, reciba un llamado privado en su celular. Atienda, y encarne el siguiente diálogo.
-Hola, ¿es el 794####8?
-Sí.
-La llamo de Radio 10.
-Ah, eh... ¿Quién habla?
-De Radio 10.
-Eh... nah, en serio, ¿quién es?
-Julio Lagos. La llamo para agradecerle la crítica que hizo del programa.
7) Caiga.
8) Tartamudee. Pero inmediatamente, gane una confianza inuscitada en usted mismo. Dígase: "Tengo argumentos de sobra para justificar el mensaje que mandé ayer". Encare la situación de la siguiente manera:
-¡Ah!, Julio, sí. Solitaria es mi nombre. Sí, bueno, en el mensaje de texto el espacio es muy reducido y uno no puede explicar bien... Hace poco me recibí de periodista [siéntase un pelotudo mientras dice esto] y bueno, por eso me molesté en mandar el mensaje... [dése cuenta de que no tiene sentido lo que está diciendo]
-Mire, yo sólamente la llamo para agradecerle la crítica. Nos gustan las críticas buenas y las malas. Así que le agradezco. Un saludo. Adiós.
-Chau.
9) Corte. Durante los siguientes treinta segundos experimente la misma sensación que tenía cuando, en la infancia, hacía una travesura y era descubierto por un mayor. Luego, sin saber por qué, vaya y cuénteselo a su padre.
GRACIAS JULIO LAGOS!!!!!
martes, 29 de diciembre de 2009
domingo, 20 de diciembre de 2009
Instrucciones para hackear una cuenta de correo electrónico
[Pequeño homenaje a Julio Cortázar, je]
[Cualquier semejanza con la realidad es pura coincidencia]
1) Inscríbase en una carrera de la Universidad de Buenos Aires. Comience a cursar una materia del CBC con la ex novia de un amigo suyo. Procure que, a pesar de sus intentos por alejarse de la muchacha, ésta consiga sentarse todas las clases junto a usted, y comience a gestarse así una forzada relación de amabilidad y comentarios asiduos entre usted y la chica.
2) Procure que la mujer en cuestión desarrolle una sospechosa admiración por usted, y busque llevar la relación que los une hasta afuera de los muros del recinto universitario. Así, los temas de conversación entre ustedes dejarán de estar acotados al estudio y pasarán a tener que ver con los problemas sentimentales de cada uno.
3) Evada las preguntas que la chica le haga sobre su amigo, quien es, a su vez, el ex novio de ella. Trate de no dar datos sobre lo que hizo el muchacho en cuestión el fin de semana, con quién sale, etcétera. Aún así, consiga que la mujer no desista en sus intentos de ganarse su amistad y confianza incondicionales.
4) Al recibir un excesivamente amistoso email de la muchacha, búrlese de ella. Ríase de cada frase halagadora que la chica la haya escrito, subestime toda demostración de afecto, sospeche que ella sólo lo elogia a usted para quitarle información sobre su ex.
5) Con la intención de seguir burlándose de la mujer, decida reenviarle el email a una amiga suya. Escriba algo así como: "Mirá, esta piba es una tarada, me halaga porque quiere sacarme información sobre Fulano".
6) Equivóquese. Presione el botón "Responder" en lugar de "Reenviar". Posteriormente, al ver que su mensaje fue enviado a la casilla de la muchacha en cuestión y no a la de su amiga, resetee la computadora creyendo que eso resolverá el asunto.
7) Mientras la computadora se reinicia, cúlpese a usted mismo. Putéese. Llámese "boludo", "pelotudo", "idiota", etcétera. Arrepiéntase de haberse burlado de la obsesiva mujer. No sepa qué hacer para subsanar su error. Inmediatamente, decida solucionarlo mediante el envío de otro email a la chica, en el que pueda leerse una disculpa tal como: "Che, el otro mail era una joda, jajajajjajajaa".
8) Descrea de la efectividad de lo que acabó de hacer. Siga puteándose.
9) Junte coraje. Decídase. Dígase a usted mismo que hará una maldad, pero que estará justificada. "Evitaré un mal mayor", consuélese. Entonces, ingrese a la casilla de correo electrónico de la muchacha después de elegir la opción "Olvidé mi contraseña".
10) Ante la pregunta secreta de la chica, pruebe respuestas varias. Apele al sentido común, a su intuición, a sus recuerdos, a lo que sea. Finalmente, acierte. Ingrese a la cuenta de correo y borre los dos últimos mensajes que envió.
11) Reciba un email de la chica, desde otra casilla en el que se lea: "Hola!! Leíste el mail que te mandé?? No me respondiste nada, guacha!! Bueno desde ahora escribime a esta dirección porque la otra me la hackearon!! Besos!!".
12) No vuevla a ver a la muchacha.
[Cualquier semejanza con la realidad es pura coincidencia]
1) Inscríbase en una carrera de la Universidad de Buenos Aires. Comience a cursar una materia del CBC con la ex novia de un amigo suyo. Procure que, a pesar de sus intentos por alejarse de la muchacha, ésta consiga sentarse todas las clases junto a usted, y comience a gestarse así una forzada relación de amabilidad y comentarios asiduos entre usted y la chica.
2) Procure que la mujer en cuestión desarrolle una sospechosa admiración por usted, y busque llevar la relación que los une hasta afuera de los muros del recinto universitario. Así, los temas de conversación entre ustedes dejarán de estar acotados al estudio y pasarán a tener que ver con los problemas sentimentales de cada uno.
3) Evada las preguntas que la chica le haga sobre su amigo, quien es, a su vez, el ex novio de ella. Trate de no dar datos sobre lo que hizo el muchacho en cuestión el fin de semana, con quién sale, etcétera. Aún así, consiga que la mujer no desista en sus intentos de ganarse su amistad y confianza incondicionales.
4) Al recibir un excesivamente amistoso email de la muchacha, búrlese de ella. Ríase de cada frase halagadora que la chica la haya escrito, subestime toda demostración de afecto, sospeche que ella sólo lo elogia a usted para quitarle información sobre su ex.
5) Con la intención de seguir burlándose de la mujer, decida reenviarle el email a una amiga suya. Escriba algo así como: "Mirá, esta piba es una tarada, me halaga porque quiere sacarme información sobre Fulano".
6) Equivóquese. Presione el botón "Responder" en lugar de "Reenviar". Posteriormente, al ver que su mensaje fue enviado a la casilla de la muchacha en cuestión y no a la de su amiga, resetee la computadora creyendo que eso resolverá el asunto.
7) Mientras la computadora se reinicia, cúlpese a usted mismo. Putéese. Llámese "boludo", "pelotudo", "idiota", etcétera. Arrepiéntase de haberse burlado de la obsesiva mujer. No sepa qué hacer para subsanar su error. Inmediatamente, decida solucionarlo mediante el envío de otro email a la chica, en el que pueda leerse una disculpa tal como: "Che, el otro mail era una joda, jajajajjajajaa".
8) Descrea de la efectividad de lo que acabó de hacer. Siga puteándose.
9) Junte coraje. Decídase. Dígase a usted mismo que hará una maldad, pero que estará justificada. "Evitaré un mal mayor", consuélese. Entonces, ingrese a la casilla de correo electrónico de la muchacha después de elegir la opción "Olvidé mi contraseña".
10) Ante la pregunta secreta de la chica, pruebe respuestas varias. Apele al sentido común, a su intuición, a sus recuerdos, a lo que sea. Finalmente, acierte. Ingrese a la cuenta de correo y borre los dos últimos mensajes que envió.
11) Reciba un email de la chica, desde otra casilla en el que se lea: "Hola!! Leíste el mail que te mandé?? No me respondiste nada, guacha!! Bueno desde ahora escribime a esta dirección porque la otra me la hackearon!! Besos!!".
12) No vuevla a ver a la muchacha.
viernes, 18 de diciembre de 2009
¡Me afinaron el piano!
Siento mucha felicidad. Aquí, otro de los productos de mis recientes clases de piano. Preludio I de Johan Sebastian Bach, me encanta. Tengo algunas -bastante notorias- dificultades en mantener el tempo.... no hace falta que lo digan.... que Bach me perdone.... espero que les guste igual....
sábado, 5 de diciembre de 2009
Ojo con leer mucho este blog
Según investigadores de la Universidad de Chicago, la soledad es contagiosa como la gripe.
El solitario transmite su sentimiento a los pocos amigos que le quedan.
Los solitarios tienden a transmitir sus sentimientos melancólicos.
Las mujeres son más proclives que los hombres a acabar "infectadas".
Se vuelven más desconfiados y les resulta díficil hacer nuevos amigos.
El solitario transmite su sentimiento a los pocos amigos que le quedan.
Los solitarios tienden a transmitir sus sentimientos melancólicos.
Las mujeres son más proclives que los hombres a acabar "infectadas".
Se vuelven más desconfiados y les resulta díficil hacer nuevos amigos.
Advertencia
Esta canción me representa:
Dejen de joder a todos
paren la mano ya no roben más
se está secando el agua de este pozo
yo soy tranquilo pero voy a explotar
No les importa que no tengas techo
se cagan en la solidaridad
no soy ninguna vieja que protesta
y no me busquen que me van a encontrar
Porque un día me lavanto cruzado
agarro un fierro que encuentro tirado por ahí
y voy a entrar a dar y dar
a voy a dar y voy a dar y dar
y voy a entrar a dar y dar
va a ser tarde, nadie me va a parar
Dejen de joder a todos
paren la mano ya no roben más
se está secando el agua de este pozo
yo soy tranquilo pero voy a explotar
No les importa que no tengas techo
se cagan en la solidaridad
no soy ninguna vieja que protesta
y no me busquen que me van a encontrar
Porque un día me lavanto cruzado
agarro un fierro que encuentro tirado por ahí
y voy a entrar a dar y dar
a voy a dar y voy a dar y dar
y voy a entrar a dar y dar
va a ser tarde, nadie me va a parar
miércoles, 25 de noviembre de 2009
Lo más gracioso que me pasó a causa de un trabajo de la facultad. Resultados
Bien. Pocos (sólo dos) arriesgaron. Aunque perdieron, sepan que tienen mi aprecio y mis felicitaciones por participar.
Al resto que no arriesgó, sepan que los considero unos cobardes.
Resultados:
Muti y Axel22 quisieron volver a verme.
oooh! ooh!! Oooohhh!!
Sí, sí, ya sé que se re sorprendieron.
Prometo cambiar de tema en el próximo post. O someterme a alguna otra experiencia extraña que supere a la que acaba de describirse. Más bien esperen lo primero.
Al resto que no arriesgó, sepan que los considero unos cobardes.
Resultados:
Muti y Axel22 quisieron volver a verme.
oooh! ooh!! Oooohhh!!
Sí, sí, ya sé que se re sorprendieron.
Prometo cambiar de tema en el próximo post. O someterme a alguna otra experiencia extraña que supere a la que acaba de describirse. Más bien esperen lo primero.
jueves, 19 de noviembre de 2009
Lo más gracioso que me pasó a causa de un trabajo para la facultad (4ta. Parte)
Cita número 4 (última). Seudónimo: Jason.
Jason: Lucía... ¿Lucía por la canción de Serrat?
Yo: (Sorprendida por la terrible voz de pito de Jason) No, por La Maga.
Jason: ¡Ah! Cortázar, mirá vos.
Yo: (Sé que Jason no me gusta, pero que sepa quién es Cortázar me predispone bien a la charla) Sí, sí.
Jason: ¿Te gusta la literatura, algo?
Yo: Sí, un poco, me gusta.
Seguimos hablando de bueyes perdidos. De por qué nos gusta Rayuela, de lo lindo de la historia... Hasta que en un momento:
Jason: Pero vos sos jovencita, qué tenés... 30, 32...
Yo: (Con el corazón hecho trizas, pero disimulando) ¡Tengo 28! Te voy a matar... (En realidad tengo 25, ESTOY HECHA MIERDA?????)
Jason: Aahh..., bueno bueno.
Yo no le pregunté su edad. No hizo falta. Sabía que era mucho mayor que yo, aunque su voz de pito no lo indicara, y aunque estoy segura de que si nuestro encuentro se hubiera dado por teléfono jamás habría arriesgado que esa voz correspondería a ese físico bastante fornido, con cabeza calva.
Yo: Che, me causa gracia el chico que hace sonar la campana. Me parece que la dueña de acá lo maltrata, lo mandonea mucho, ¿no?
Jason: Sí, totalmente. ¿Vos viste lo que es esa mujer? ¡Es una empresaria salvaje!
Nunca olvidaré la expresión "empresaria salvaje" en la voz de pito exasperada.
SUENA LA CAMPANA
Yo: Chau, ¡suerte!
Jason: (Sonriendo como si estuviera satisfecho por el adjetivo que encontró para calificar a la señora) Chau...
En el próximo post, ¡los resultados!
Si bien yo rechacé a todos, hubo dos de los cuatro que pusieron en su planillita que querían volver a verme... Pueden arriesgar...
Jason: Lucía... ¿Lucía por la canción de Serrat?
Yo: (Sorprendida por la terrible voz de pito de Jason) No, por La Maga.
Jason: ¡Ah! Cortázar, mirá vos.
Yo: (Sé que Jason no me gusta, pero que sepa quién es Cortázar me predispone bien a la charla) Sí, sí.
Jason: ¿Te gusta la literatura, algo?
Yo: Sí, un poco, me gusta.
Seguimos hablando de bueyes perdidos. De por qué nos gusta Rayuela, de lo lindo de la historia... Hasta que en un momento:
Jason: Pero vos sos jovencita, qué tenés... 30, 32...
Yo: (Con el corazón hecho trizas, pero disimulando) ¡Tengo 28! Te voy a matar... (En realidad tengo 25, ESTOY HECHA MIERDA?????)
Jason: Aahh..., bueno bueno.
Yo no le pregunté su edad. No hizo falta. Sabía que era mucho mayor que yo, aunque su voz de pito no lo indicara, y aunque estoy segura de que si nuestro encuentro se hubiera dado por teléfono jamás habría arriesgado que esa voz correspondería a ese físico bastante fornido, con cabeza calva.
Yo: Che, me causa gracia el chico que hace sonar la campana. Me parece que la dueña de acá lo maltrata, lo mandonea mucho, ¿no?
Jason: Sí, totalmente. ¿Vos viste lo que es esa mujer? ¡Es una empresaria salvaje!
Nunca olvidaré la expresión "empresaria salvaje" en la voz de pito exasperada.
SUENA LA CAMPANA
Yo: Chau, ¡suerte!
Jason: (Sonriendo como si estuviera satisfecho por el adjetivo que encontró para calificar a la señora) Chau...
En el próximo post, ¡los resultados!
Si bien yo rechacé a todos, hubo dos de los cuatro que pusieron en su planillita que querían volver a verme... Pueden arriesgar...
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