miércoles, 23 de septiembre de 2009

Diálogo con una misma II

Yo: ¿Por qué todavía esperás algo de él?

Yo: No sé... ya sé que no debería pero no puedo evitarlo, che, ¿no es normal?, ¿a vos no te pasa?

Yo: No.

Yo: Ay, a mí sí.

Yo: Forra...

lunes, 21 de septiembre de 2009

¿Hay algo más desagradable que las propagandas de Activia?

Los que hacen las pautas, ¿se piensan que poner a hablar a actrices como boludas los exime de decir cosas asquerosas que nadie quiere oír y que verdaderamente alteran la tranquilidad de quien mira la televisión con intenciones de escuchar algo menos repugnante que la cantidad de veces que una tarada fue al baño en un día?

Doblemente irritante: lo escatológico y el estereotipo de la mujer constipada incapaz de ser feliz. Eso sin contar a los idiotas que la rodean y le dan ánimo.

Lo que yo llamo un abuso.

La pucha, los pibes crecen



Hace unos días, nuestra alegría era plena.

Facundo, de un año y medio, nos hacía reír. Nosotros le decíamos: "Facundo, decí bufanda". Y él respondía: "Patana".

Ayyyy cómo nos reíamos. "Patana", decía el nene. No sabíamos por qué, y nos reíamos.

-Bufanda.
-Patana.
-¡Bufanda!
-¡Patana!

Oh, qué risa nos causaba.

Pero ahora ya no reímos. Hoy es un día muy triste.

Ahora cuando le decimos: "Decí bufanda", dice: "Bufana".
Ya aprendió. Así no vale.

lunes, 14 de septiembre de 2009

Diálogo con una misma

Yo: ¿Se puede vivir sin explicaciones?

Yo: No sé... Pero se debería poder, carajo... Arreglate, no me rompas las pelotas.

viernes, 11 de septiembre de 2009

Horneritos

Esta mañana salí de mi casa a las 11 y vi a dos adolescentes (probablemente rateados de sus clases) chapando a morir contra una pared. Casi no se distinguía si eran dos o una persona. Cosas que uno hacía a esa edad, cuando no tenía vergüenza...

Me sentí vieja, y recordé esta canción de Atahualpa Yupanqui que siempre me encantó:


En la cumbre de mi rancho anidaron dos horneros

En la cumbre de mi rancho anidaron dos horneros

yo parezco un extraño y el rancho parece de ellos


Seguí caminando, traté de ser invisible... no me di cuenta de que siempre lo fui para ellos.

Quito verde


A ver si un día de estos me quito las ganas de ir a Quito...

Cuadro de Oswaldo Guayasamín (mi ídolo).

El día que vuelvas

Ay, el día que vuelvas gritando
con los ojos negros brillantes y nuevos
y me digas que ya es tiempo
y te rías con todo el pecho
y me agarres y me abraces
ay
sólo tendrás de mí besos
y un elogio desmesurado
y una exageración terrible sobre tu belleza
y una guarangada
y otra risa
y sobre todo la certeza
de que podemos
con todo y contra todos
y de que ya nada nos va a molestar nunca
porque ya estamos nosotros
juntos, como siempre
como siempre tuvo que haber sido
para ganarle a la tristeza del mundo